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ARTÍCULOS QUE ILUSTRAN TEMAS DE ACTUALIDAD

OPINIÓN

 

INVASIÓN DE SEMÁFOROS: ¿BIEN MAYOR?

LA INVASION DE LOS SEMÁFOROS: ¿BIEN MAYOR?

Mallela V. Pérez Palomino

Estamos desde temprano ante el flujo aletargado de automóviles. Hoy nos levantamos una hora antes de lo normal. Ya hemos experimentado media hora.

Los ocupantes de los autos contiguos miran a menudo sus relojes pulseras, sacuden la cabeza, gesticulan, tocan el claxon.

Cuando por fin logramos pasar el semáforo inteligente (sic), quedamos en media vía, pues el siguiente no permite que la fila se mueva.

Comienza la sinfonía de bocinas y la cosa se pone caliente.

Los culpables de nuestra impaciencia, son gendarmes grises con cabeza y cinto negro.

Desde su altura se arquean a su derecha como para observarnos detalladamente con nuestras urgencias.

Se pasaron algunas semanas haciéndonos guiños, y ello nos permitía mantener una marcha relativamente aceptable para llegar a nuestros destinos. No obstante, ahora nos observan con ojos rojos, impasibles, inmutables. Cuando por fin se dignan permitir el paso, los siguientes se rebelan y parecemos una caravana de tortugas.

Mientras, la desesperación hace presa de los automovilistas. Se satura el aire con el producto de los tubos de escape y, en los buses, pasajeros somnolientos miran hacia todos lados preguntándose talvez mañana a qué hora deberán levantarse.

Cavilo que nuestro país no es productor de petróleo, por otro lado, en medio del marasmo vehicular, los autos se recalientan y se deterioran, al igual que nuestra maltrecha paciencia.

Se han vedado los shortcuts, que bien o mal, desahogaban el tráfico. Pero me digo, bueno, eso puede estar bien, desde el punto de vista de un reordenamiento vial…

Por fin llegamos al trabajo (tarde), al igual que los otros ocupantes de nuestro vehículo.

Observamos que todos estamos ordenados. Nos levantamos temprano, salimos a la calle temprano y nos tropezamos con un montón de gente que hace lo mismo.

No queremos ni por un momento imaginarnos este infierno con los chicos yendo a la escuela.

Pero luego nos asalta la pregunta: ¿En nombre de qué estamos haciendo todo este sacrificio? ¿En nombre del perfecto orden, acaso o del estoicismo, quizás?

Porque no puede ser en nombre de la eficacia, de la eficiencia, del ahorro, del medio ambiente, de la comodidad, de la calidad de vida…

Ahora que regresamos a casa, los gendarmes nos siguen observando desde su altura, con su talle doblado y nosotros parecemos resignarnos.

De repente, llegan a la importante intersección que poblamos con algarabía de bocinas, un grupo de funcionarios, algunos luciendo chalecos de tránsito.

Posan, se toman fotos. Se sonríen entre ellos contemplando su obra. Nos dedican unas miradas que, en nuestra situación, las interpretamos como ironía y luego nos lanzan una sonrisa como diciéndonos en buen panameño:

-Chillen que tan cogíos-.

 
 
 

¿POR QUE SE REGALA EN NAVIDAD?

Por Mallela V. Pérez Palomino

¿POR QUÉ SE REGALA EN NAVIDAD?

Todos los presentes se miraron unos a otros, cuando dí mis palabras de cierre del festejo de Navidad en el trabajo.

Esta reacción se debió a que les pregunté por qué se regala en Navidad.

Luego de la sorpresa inicial, algunos hablaron de los Reyes Magos que le regalaron al Niño Jesús y la paz espiritual, del ambiente de armonía y otras tantas teorías esbozadas desde el punto de vista individual de cada uno.

El nacimiento de Jesús es una fiesta en la cual las personas se gastan muchas veces, lo que no tienen y quienes más celebran con sus cajas registradoras cual sonidos de campanas de advenimiento son aquellos que no tienen esa creencia.

Hemos convertido la Epifanía en un ir y venir comercial, perdiendo de vista el verdadero significado de la fiesta de nuestra fe.

Se regala en Navidad porque Dios le regaló la humanidad a su Hijo, el cual luego se inmoló por amor a nosotros y por nuestros pecados.

El regalo de mayor precio no es el que tiene más valor.

¡FELIZ NAVIDAD!

 
 
 

EL POR QUÉ DE LOS POR QUÉS...

EL POR QUÉ DE LOS POR QUÉS

Mallela V. Pérez Palomino

  • ¿Por qué no creemos en los políticos?

Porque éstos, a través de la historia, han usado la democracia como argumento para aprovecharse del sufragio de la población, prometiendo cosas que no pretenden cumplir si triunfan. Porque son lobos con piel de oveja. Porque cuando llegan al poder se olvidan que tienen un compromiso tanto con sus electores, como también con los que no los eligieron. Porque toman una actitud que no acepta disentimientos o críticas, y toda observación a su gestión la acusan de tinte político. Porque las cosas que deben ser del dominio público, las convierten en secretos de estado con la gracia y donaire de una ley para evitar la transparencia. Porque cuando están en oposición capitalizan el descontento solamente con miras a las elecciones por venir, mas no por querer corregir las situaciones problemáticas de las mayorías. Porque cuando vuelven a ser gobierno hacen lo que antes criticaron como opositores.

  • ¿Por qué no creemos en los partidos políticos?

Porque los dirigen los políticos.

  • ¿Por qué no creemos en los demócratas?

Porque para la mayoría de ellos la democracia es el bien mayor, y olvidan que ésta se sustenta en el compromiso de justicia social y la esencia de la fórmula electoral ética, y no en los comicios mismos.

  • ¿Por qué no creemos en los militares?

Porque sus actos responden a una formación disciplinaria rigurosa, pero cuando se le pide cuentas de ellos, dicen que otro los mandó.

  • ¿Por qué no creemos en los comunistas?

Porque, plantean la teoría de que todos somos iguales y que la riqueza será común a todos los miembros de la población, y luego, casi la totalidad de ellos, se vuelve burócrata con su círculo de individuos allegados que disfrutan de lujos y costumbres no propias del proletariado. Porque ven las bondades sólo del lado izquierdo y no asimilan que existen otras soluciones ingeniosas y creativas.

  • ¿Por qué no creemos en los anticomunistas?

Porque en nombre de sus creencias, están convencidos que pueden violar la ley. Porque actúan peor que los individuos a quienes critican. Porque utilizan la miseria de la gente como estandarte en contra de los regímenes de izquierda, sin embargo los actos de su vida poco o nada hacen por evitar la pobreza. Porque cada vez que alguien habla en defensa de los desposeídos, se apresuran a endilgarle el estigma de comunista.

  • ¿Por qué no creemos en los ñángaras?

Porque se la pasan disfrutando del mundo capitalista mientras promulgan las grandes virtudes del sistema comunista.

  • ¿Por no creemos en los capitalistas?

Porque nos quieren hacer creer que todos seremos ganadores si así lo decidimos, y nos hablan de escalar por las espaldas de nuestros congéneres para lograrlo. Porque nos hablan de los grandes inversionistas, de los megaproyectos, de las fuentes de empleos, de cambiar las legislaciones laborales, fiscales, incluso civiles, para supuestamente desarrollar el país. Porque apoyan la globalización y las políticas neoliberales con el fin expandir el control económico, sin ningún remordimiento de que serán los ricos más ricos, mientras los pobres serán más pobres.

  • ¿Por qué no creemos en los dirigentes sindicales?

Porque la gran mayoría de ellos, al inicio portan ideales de solidaridad con los trabajadores, y luego se quieren perpetuar en las directivas de las agrupaciones para gozar de las prerrogativas que les brindan esos puestos. Porque crean su rosca, a la cual el común de los agremiados no puede siquiera aspirar a pertenecer. Porque utilizan su poder representativo para negociar los derechos de los trabajadores desde el punto de vista de sus intereses económicos personales. Porque tienen entre sus metas lograr la repartición del pastel del seguro educativo, sin tomar en cuenta los objetivos para lo cual fue creado. Porque salen a divertirse y piden las facturas a nombre de la agrupación que representan. Porque critican a los empresarios y realmente aspiran a llegar a ser como ellos. Porque se colocan en el escalón de dirigentes sindicales, para luego subir por la escalera de la política.

  • ¿Por qué no creemos en los empresarios?

Porque un gran número de ellos se la pasa discurseando que es necesario el desarrollo de la libre empresa para que la economía de su negocio tenga ganancias, sin embargo no reconocen a los colaboradores su productividad como medio motivacional. Porque le piden a sus contadores que calculen a favor de la empresa las liquidaciones y el tiempo extraordinario trabajado por el personal para gastar menos. Porque prefieren contratar a un abogado especialista en derecho laboral, para despedir al trabajador sin reconocerle sus derechos, que pagar lo que por ley le corresponde honrar. Porque meten los gastos personales como facturas de la empresa y les ha dado por hacer fundaciones a través de las cuales hacen beneficencia, pero con el beneficio tributario correspondiente. Porque tienen mucha desconfianza que les roben, pero ellos evaden cuanto puedan al fisco.

  • ¿Por qué no creemos en los académicos?

Porque la mayoría se convierten en teóricos que se refugian en los centros educativos, lejos de la realidad, sin ningún interés en actualizarse sobre todos los adelantos en materia educativa o tecnológica. Porque año tras año lectivo, le entregan a sus pupilos las mismas fotocopias amarillentas como material de estudio. Porque al sentirse académicos, no soportan que alguien tenga un punto de vista distinto al de ellos. Porque definitivamente creen tener el monopolio de la verdad absoluta y censuran en sus clases el libre debate de ideas. Porque muchos de ellos no ejercen en el mundo real las asignaturas que enseñan, y si lo hacen, son mediocres. Porque se autodenominan investigadores, pero carecen de publicaciones que den fe de su quehacer científico. Porque a pesar de estar formando a las futuras generaciones, insisten en comportarse con los estudiantes como seres retrógrados, intolerantes, irrespetuosos, inconsecuentes e irresponsables.

  • ¿Por qué no creemos en nuestras instituciones?

Porque se manejan con criterio de individuos o politiquería y no en base a estrategias serias trazadas y con objetivos y metas programadas. Porque en ellas es demasiado común que se aprueban o desaprueban trámites de manera caprichosa siguiendo directrices antojadizas, y dejando de lado la verdadera misión para la cual fueron creadas. Porque se miran como un botín político en el cual se dará rienda a suelta al nepotismo, al amiguismo y no al profesionalismo.

  • ¿Por qué no creemos en nuestra Iglesia Católica?

Porque sus castas gobernantes han pasado por encima de la doctrina de quien la fundó, para volverla aristócrata, servil y acomodaticia a los intereses de los más poderosos. Porque cuando ha debido hablar por los más desprotegidos, ha callado con silencio cómplice. Porque nos recuerda la actitud de los curas de pueblos, quienes sólo visitan las casas de las familias más pudientes. Porque han puesto a dar vueltas en el mapamundi a los pedófilos, con tal de no aplicarles sanciones ejemplarizantes; y han pagado millonadas a las familias afectadas, con tal de no erradicar el mal de raíz. Porque ha perseguido a quienes, apegándose a las enseñanzas de Jesús, se han atrevido a disentir de sus métodos y políticas. Porque se ha olvidado de la humildad y presenta al mundo necesitado un boato vergonzoso. Porque los miembros que se atreven a defender a los más vulnerables de esta sociedad, son ignorados y arrinconados y, como si fuera poco, se les estigmatiza.

  • ¿Por qué no creemos en los medios masivos de comunicación?

Porque casi en su totalidad, tienen como enseña la libertad de expresión y no les interesa el derecho a la información. Porque el concepto de libertad de expresión lo utilizan para llevar al público basura, sin importarle el perceptor inocente. Porque se han asido de la autorregulación como tabla de salvación para mostrar programaciones en horarios inadecuados. Porque cuando desean quitar relevancia a un hecho de interés general, no les importa la libertad de expresión, el derecho a la información, la democracia u otros estribillos utilizados como defensa de hacer lo que les parece conveniente. Porque se autocensuran basados en su propia opinión, aunque las demás posturas enriquezcan el debate.

  • ¿Por qué no creemos en las cumbres y otros sustantivos dados a las reuniones de personajes?

Porque la experiencia nos dice que es un gran gasto de recursos, tiempo y esfuerzo para tocar temáticas que al final forman un documento el cual vivirá el sueño cataléptico en un mundo destinado a las letras muertas. Porque se han convertido en un recurso de marketing y sensacionalismo que al final pocas o ningunas soluciones logran ejecutar.

  • ¿Por qué tenemos la sensación de que no creemos en nada, y estamos, incluso olvidando la doctrina del Creador representada en Jesús?

Porque la realidad nos está arrojando al reconocimiento de un silogismo aterrador sobre el desarrollo espiritual del ser humano y ello incluye la solidaridad.

  • ¿Por qué nos tomamos el trabajo de preguntar todo esto?

Porque deseábamos saber lo que las personas sienten y piensan con referencia a los temas tocados.

Es el doble discurso la mascarada que no enmascara nada y que alimenta la falta de fe y confianza, o sea, digo esto pero hago lo otro.

Nota : Este documento no ha sido elaborado con un instrumento de medición científica.

El material literario de los artículos publicados en este sitio es propiedad intelectual de la autora y sus propósitos son informativos, formativos, educativos y sin fines de lucro. Si se publicaran deberán hacerse con los mismos fines haciendo referencia a la fuente y poniendo el enlace correspondiente. (N. de la A.).

 
 
 

EL CAMINO DE LOS ESPÍRITUS

Por Mallela V. Pérez Palomino

La búsqueda de la espiritualidad suele ser, para algunos, una senda trazada por tempranos pasos.

María asume que ya recorrió gran parte de este sendero, en algunas ocasiones, con recovecos engañosos y trampas laberínticas; y en otras, con encrucijadas temerarias y puertas dimensionales de luz.

Se inició en las prácticas por simple curiosidad, cuando una amiga la llevó a consultarse con una santera. Acababa de cumplir los veinte años de edad.


Los santeros son religiosos que practican las creencias de un pueblo poderoso de la antigua África: la Nación Yorubá. De hecho, a la santería se le llama religión yorubá.

La santería llegó a América, cuando se importaban esclavos del África para realizar trabajos forzados, a países como Haití, Cuba y Brasil.

Los traían a la fuerza, disolvían sus familias, hacinados en barcos en donde el espacio era necesario para otras cargas más valiosas, según los mercaderes. Al llegar a tierra, se les imponía la religión católica. Cuando no aceptaban convertirse a la religión católica, los golpeaban y castigaban.

María fue consultada por aquella mujer. Le dijo que tenía la muerte pegada y era necesario hacerle un tratamiento de urgencia. Le refirió a un santero que le llamaban Tata. Este nombre es dado a los mayores dentro de la rama de Palo Mayombé, considerada como el camino oscuro de la santería.

Acto seguido, el Tata procedió a rayar en el palo a su consultante, con el único inconveniente de que nadie le había dicho a ella qué significaba ello. Le hicieron un rito con baños, oraciones, invocaciones a espíritus oscuros para que asistieran a la ceremonia. Le vendaron los ojos y le hicieron nueve cortes superficiales en distintas partes del cuerpo en forma de cruz. Luego, le quitaron la venda y le iluminaron la cara con una luz y le dijeron la frase: abre tus ojos a la luz.

-El rayado es un recurso de caminar en la oscuridad, pero teniendo luz-afirma la iniciada.

La religión yorubá o santería tiene tres ramas, el camino del santo, el palo mayombe y el camino espiritual. Como toda organización de carácter religioso, también han establecido sus jerarquías: en primer lugar, los babalaos u oluos, sumo sacerdote; los santeros o santeras, los cuales exclusivamente tienen la capacidad hacer santos, y los aleyos, pupilos en proceso de iniciación.

Han constituido como objetos de adoración diferentes entidades intermedias como lo son: Ochún, Oggún, Yemayá, Orula, Elegguá, Changó y Obatalá. Estos Orishas son conocidos como las Siete Potencias Africanas.

María fue reconocida como hija de Ochún en el camino del santo, y en el camino del palo, como hija de Siete Rayos, en otras palabras, Changó. Ser hijo de un santo siempre ha determinado una serie importante de cosas, como el carácter, el perfil, las cosas que al religioso le gusta, cómo se comporta, etc.

Los esclavos trataron de esconder sus preferencias religiosas ante sus amos, disfrazando a sus entidades con los santos católicos. Para esto buscaron similitudes, por ejemplo:

La virgen de la Caridad del Cobre, madre bondadosa la cual protege a los marineros fue una pantalla para ocultar a Ochún, entidad africana que habita los ríos y mares, es dulce, amorosa, rige el vientre, la maternidad y la abundancia.

En el caso de Santa Bárbara, (que porta una espada en su mano derecha), sirvió para ocultar a Changó, entidad guerrera, que representaba el trueno, el fuego y el baile. El color rojo, símbolo de ambos permitió, entre otras cosas, esta dicotomía.

María participó en un sin número de ceremonias, cuyo norte debería ser la evolución espiritual. No obstante, como realmente no veía esa evolución se retiró y se alejó por mucho tiempo de ese camino.

Tiempo después, un amigo religioso la lleva donde su madrina de él.

La madrina es una santera que es tu guía espiritual, que puede que te haya entregado collares (iniciación en la santería) o ha sido madrina de santo, instruyendo a su pupilo en los secretos de la religión.

Esta santera la consultó con los caracoles, le dijo que era hija de Oggún, y le puso los collares el día 22 de diciembre de 1989, en medio de la invasión norteamericana.

A partir de ese momento, empezó a asistir a misas espirituales. Estas misas son ceremonias que, por lo general han sido dirigidas por un santero o espiritista. Los preparativos se han hecho de antemano con una bóveda espiritual que consta de una mesa con copas y vasos de agua, imágenes de santos, flores, colonias, perfumes, tabacos y licor.

En esa reunión los asistentes rezaban oraciones cristianas, luego se invocaban a los espíritus para que descendieran y se hicieran presentes. Los espíritus tomaban posesión del caballo, que no era más que un médium que prestaba su cuerpo para que el espíritu pudiera comunicarse con los presentes.

El objetivo era que los espíritus te guiaran, te advertieran cosas, te dieran soluciones y atrajeran cosas positivas. En estas reuniones pudo constatar María que era un total fraude.

Recordó aquellos eventos con tristeza, ya que pudo comprobar tiempo después que le mintieron y le dieron información contradictoria. Como si fuera poco, evidenció que fue manipulada emocionalmente por aquella mujer, lo cual hacía con todos sus ahijados, y como si fuera poco, la estafó.

Pasado algún tiempo, conoció a un babalao que le aclaró algunas cosas básicas sobre la religión, como que la madrina le había preparado mal los collares entregados, por los cuales le cobró 150 balboas y le entregó los guerreros por 350 balboas, sin tener autoridad dentro de la religión para realizar esta última entrega. Además, no está permitido que los santeros o santeras determinen ángel de la guarda, esto sólo lo pueden hacer los babalaos.

Los guerreros son los primeros santos que se reciben, y deben ser entregados por un sumo sacerdote, es decir, un babalao. Entre estos santos encontramos a Elegguá (el que abre y cierra los caminos), Oggún, que representa el empleo o trabajo (este santo trabaja las 24 horas) y Ochosi, que es el símbolo de la justicia y la legalidad. Además, el Ozun que es la cabeza del que lo recibe.

A través de una amiga, María llegó a manos de un religioso que atendía en La Chorrera, el cual tenía mucha paciencia, era bondadoso y jamás le cobró las obras que le hizo.

Las obras son las ofrendas o ritos que piden los santos a través de los registros que se hacen con caracoles, o coco, o ekele (cáscaras de coco atado con cadenas, método utilizado por los babalaos).

Otros tipos de consultas espirituales que se acostumbran pueden ser con el tabaco, las cartas, dominó, tarot, vaso de agua, taza de café, la mano, o simplemente escuchando al muerto o espíritu que tiene afinidad con el religioso.

Estas obras podrían ser tan simples como un ardimú u ofrenda (dulces, flores, alimentos), o tan complicado como un sacrificio de un animal de cuatro patas, como un chivo.

En la santería han acostumbrado sacrificar animales por dos motivos: uno, para limpiar un mal que tenga alguien y así, el mal pasa al animal y al matarlo, desaparece el maleficio. En otro caso, para ofrecerlos a las deidades brindándoles la sangre, que significa el fluido vital.

En esta religión existe un creador universal, se llama Olofi, principio y fin. Los santos, por tanto, fueron entidades con dones especiales que les regaló Olofin, los cuales bajaron a la tierra y se comportaron como simples humanos, con defectos y virtudes.

Luego de muchas experiencias, de aquí y de allá, entrando y saliendo de casas de santos, María pudo, por fin encontrar el camino de la espiritualidad, a través de personas que le enseñaron la verdadera esencia de la comunicación con los espíritus.

Las casas de santos han sido conocidas como un lugar donde un santero atiende y recibe a sus ahijados, a los cuales convoca para los ritos religiosos. En Panamá, se ha dado que existen muchas discrepancias entre las diferentes casas de santos e, incluso entre los ahijados dentro de la misma casa. Estas diferencias han podido conllevar rivalidades personales, en el mejor de los casos, hasta guerra de brujerías, en el peor.

En nuestro país acostumbran que quien tuviere los recursos económicos para hacerse santo, lo hace por protección, por salud o para trabajarlo. Tengamos claro que trabajar el santo implica rendimientos. Igualmente, acotó María, que la mayoría de los personajes del poder económico y político tienen santo hecho.

Muchas personas prefieren ir a Cuba y a Venezuela, porque según ellos, eso les permitirá estar más seguro de que se hizo el procedimiento correcto. Otros prefieren ir a Miami.

La ceremonia de santo dura 7 días e implica una serie de requisitos, entre los cuales están: ropas especiales, sacrificios de animales (que pueden ser aves, como animales de cuatro patas), preparación de baños con hierbas, ceremonias en distintos lugares (dependiendo del santo que se esté haciendo), personal como los músicos (que tocarán música con tambores batá o consagrados), el oriya té (quien entona todos los cantos sagrados o bembé y además pinta al santo), los que sacrifican los animales, los que cuidan a los iniciados, los que cocinan.

María puntualizó que para todo el personal se ha hecho obligatorio tener el grado de santero, por lo menos. Toda esta organización y reglamentación hace de la ceremonia de santo algo muy costoso, porque todos los presentes cobran sus honorarios o derechos.

Ya a los 41 años, saciada su sed de recorrido, ha emprendido el camino de la ayuda al prójimo, atendiendo a amistades, familiares y referidos.

-Es difícil cambiar de camino-dice convencida.

La experiencia siempre ha sido un factor muy determinante en las ceremonias espirituales, y eso lo calibra todo buen religioso. Reconocer qué espíritu es el que se estuviera manifestando, lo cual es vital para una buena comunicación. Una ceremonia espiritual que se salga de las manos, puede llegar al caos y causar que el espíritu que posee agreda a los presentes, o también podrían agredirse en entre ellos mismos

El instinto de María se ha desarrollado a tal punto, que puede comunicarse con los espíritus en las situaciones más inusitadas, por ejemplo caminando por una vereda y le dicen que cambie de camino para prevenirla de algo peligroso.

Ha consultado a personas que tienen santo hecho, pero que no se han dado a la tarea de atesorar el conocimiento.

Hacerse santo porque sí, no le ha constituido a nadie que, como por arte de magia, obtiene el don. Todo es desarrollo personal. Es como graduarse en la universidad en el turno matutino: no se tiene la experiencia ni la aplicación práctica, sólo el título. Y eso se adquiere a través de la enseñanza de los mayores de la religión (los que te preceden y ya han recorrido el camino), estudiando (leyendo) y evolucionando espiritualmente con buenas acciones.

El ser religioso ha derivado en un estatus, donde se han creado cofradías que tienen poder en nuestro entorno nacional y se reconocen unos a otros como practicantes.

Por otro lado, así como han existido y existen religiosos honestos y transparentes, hay también una serie de individuos que son inescrupulosos que engañan, estafan, seducen, coaccionan y embrujan a quien tenga la mala fortuna de caer en sus manos.

Otros han decidido ser los protectores espirituales de los capos que se meten a religiosos para tener una protección adicional con el propósito de realizar impunemente sus fechorías.

En conclusión, esto que para unos es una religión, para otros ha sido la forma de hacer negocios y salirse con la suya.

Nota de la autora: Los conceptos esbozados son producto de una entrevista con una persona que tuvo vivencias en el entorno descrito y es su opinión personal. Su verdadero nombre, por razones obvias, no ha sido mencionado.

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ESE DEMONIO LLAMADO AMOR

Por Mallela V. Pérez Palomino

El amor es algo pasado de moda ; esta es la premisa planteada por algunos en nuestra época, cuya característica es el materialismo, tiempo aciago en que la globalización derriba fronteras y defenestra principios.

Según el diccionario, el amor es afecto por el cual el ánimo busca el bien verdadero o imaginado y apetece gozarlo. Por otro lado, lo define como el sentimiento que atrae una persona hacia otra.

Existe el amor materno, el amor paterno, el amor fraterno, el amor a la patria, a Dios, el amor filial, el amor propio, el amor al arte, el amor pasional, el romántico. Dentro de este último podemos encontrar el amor platónico, el amor prohibido, el amor obsesivo.

Para Luis, galeno de profesión, el amor romántico es un padecimiento que se apodera de la mente y el cuerpo del enamorado, llevándolo al cielo o al infierno, según la respuesta del destinatario de ese sentimiento.

Puede pasar las noches en vela, obviar la alimentación, tener suspiros inexplicables, sonreírse en solitario, mariposeo en el estómago, deseo obsesivo de ver o escuchar al ser amado. Esto aunado a las taquicardias y a los deseos de experimentar caricias.

Según Ana María, sicóloga en ejercicio, el amor o enamoramiento es propio de las edades de preadolescencia y adolescencia, cuando todo se percibe de color de rosa. ¿Quién no recuerda su primer amor? Pero al mismo tiempo, el amor no conoce edad, raza, nacionalidad, religión o credo político. Trasciende fronteras y límites.

-¿Qué es para usted el amor?-.

Gente común responde que es algo inherente a todo ser humano y alcanza a los animales, porque también se ama a las mascotas.

Amado, dedicado a la vida religiosa, piensa que el amor más grande es el que se puede sentir por la humanidad, como por ejemplo el demostrado por Jesucristo o la Madre Teresa de Calcuta. Y agrega que el amor materno es algo muy arraigado, porque está por encima del bien y del mal: la madre ama a sus hijos, sean buenos o sean malos.

El amor ha acaparado la atención de escritores, poetas, cantautores, directores de teatro y cine. William Shakespeare dio vida a la historia de Romeo y Julieta, donde el odio entre familias mutila la relación entre dos jóvenes enamorados.

En la novela Anna Karenina, la protagonista abandona su bien habido matrimonio y se fuga con su amante, para luego ser abandonada por el mismo y escaparse desesperada por la puerta del suicidio.

García Márquez, por su lado nos presenta el “Amor en los Tiempos del Cólera”, donde Fermina Daza, viuda de su primer matrimonio, ya en edad madura, encuentra el amor de alguien que estuvo enamorado de ella toda la vida sin albergar esperanza de ser correspondido.

Javier, un estudioso de filosofía, nos dice que el amor es lo más ilógico que existe, pues amas a quien no te ama, y te ama alguien que no amas. El amor no conoce de razonamientos, al igual que la fe y el arte: se siente y punto.

Y nos dice un Ricardo, un franco entrevistado:

-¿Quién no se ha pegado una borrachera por penas de amor?-.

Al respecto Lucía nos comenta:

-Muchos buscan un hechizo para solucionar sus problemas de amor-.

Pero ciertamente existe el amor tranquilo y reposado de los esposos, luego de años de vida en común, el amor imposible, como el que siente un hombre por la esposa de su mejor amigo. No es descabellado amar a dos personas al mismo tiempo, como sucedió con Guenevere, quien amó por igual al Rey Arturo y a Lancelot.

Hay quien le dado por llamar a la relación íntima, hacer el amor. Pero también existen los que hacen el amor por amor al arte y esto, en la mayoría de los casos, no tiene nada que ver con el noble sentimiento.

El amor ha despertado en los seres humanos las mejores y las peores reacciones: ha enaltecido y ha envilecido.

El Taj Majal es un monumento que recuerda el amor de un hombre por su difunta esposa e, increíblemente, Otelo acabó con la vida de quien más amaba.

Como dice el dicho, hay amores que matan, no obstante hay amores que vuelven a la vida, como el amor por los nietos, ya que reverdecen ese objetivo de seguir viviendo, en aras del amor.

Publicado en el Diario La Prensa el 11 de febrero de 2007.

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TENED POR TEMPLO EL UNIVERSO, POR IMAGEN A DIOS, POR ALTAR VUESTROS CORAZONES Y POR SACERDOTE...

Por Mallela V. Pérez Palomino

“Tened por templo el universo, por imagen a Dios, por altar vuestros corazones y por sacerdote, la conciencia”.

El Doctor Sabino Antonio Luna, médico siquiatra de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, pertenece a la Orden Espírita y con la frase anterior nos aclara la filosofía que es parte de su vida. Pero también es enfático al señalar que “nadie puede salvarse solo, porque fuera de la caridad no hay salvación”.

El Primer Congreso Espírita Panameño, se realiza en nuestro país los días 9 y 10 del mes de febrero, con exponentes renombrados de esta corriente, como el Doctor Divaldo Pereira Franco, el físico José Raúl Teixeira y el propio Dr. Luna y con gran asistencia de seguidores.

Y es que llama poderosamente la atención cuando el Doctor Luna nos habla de la fe razonada, para lo cual nos refiere a la historia.

Hypolito León Denizar Rivail ( Allan Kardec ), establece que, filosóficamente la doctrina espirita se encuadra dentro de un sistema que muestra por primera vez en la historia de la humanidad la inmortalidad del alma con metodología positivista, es decir, que respeta procedimientos de ciencia y nos trae a colación a Augusto Comte, filósofo francés.

Se refiere el Doctor Luna a esa “fe inquebrantable que puede mirar frente a frente a la razón”.

Los logros en materia social del movimiento espírita en nuestro país como en otros países vecinos, está tomando gran relevancia, pero en esto nuestro entrevistado es autocrítico, porque considera que, a nivel mundial, los espíritas deberían hacer mucho más por los necesitados.

No ha sido parte de sus comentarios, pero investigamos que, entre otras actividades, es fundador de una organización para ayudar a los enfermos oncológicos en su país natal.

Trasluce en sus palabras la dedicación al sendero legado por Jesús: “Allí donde hayan dos o más reunidos en mi nombre, estaré Yo”, cita el conferencista. “Ese Cristo Redivivo que debe guiar nuestro actuar”.

Kardec dice que el espiritismo es “la ciencia que define los espíritus, origen destino y relaciones con el mundo corporal”. Sus principios: la existencia de Dios, del alma, supervivencia del alma después de la muerte del cuerpo físico, comunicabilidad, la reencarnación, la pluralidad de mundos habitados, ley de causa y efecto (semejante al karma oriental), la ley del progreso y la ley de justicia, amor y caridad.

“La corriente espírita no tiene poder socialmente institucionalizado, castas o categorías sacerdotales, ni rituales”, afirma.

Nuestra inquietud de que tantos facultativos estén involucrados en un movimiento espírita, tiene por respuesta que “la propuesta espírita es revolucionaria porque va dirigida a la conquista de nuestra propia plenitud y capacidad, porque aún cuando sea posible alcanzar la curación, siempre será deseable apuntar a la sanación”.

¿Qué hace un siquiatra metido en esto de lo espiritual? Nos recuerda que los ejes del siquismo son el Self y el Ego, y menciona que las inteligencias emocional e intelectual son supervisadas por la inteligencia espiritual. Esto es importantísimo para el manejo de las emociones de los pacientes.

Interrogamos sobre la reacción que desatan en algunas congregaciones las creencias y filosofía espírita y el Doctor Luna dice respetar todas las corrientes, siempre y cuando esas mismas iglesias no se fundamenten en “ la letra que mata y se hayan olvidado del espíritu que vivifica”.

Publicado en el Colectivo Panamá Profundo el 22 de febrero de 2007.

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ESTADO DE DERECHO

Por Mallela V. Pérez Palomino

“Vivimos en un estado de derecho”: este es el estribillo de aquellos que se sienten convenientemente apoyados por el sistema, los que creen en el mismo, los ilusos que aún no han perdido la fe, los obcecados que insisten en seguir batallando pues no les queda otra, y también aquellos que por ser quienes son, el sistema les trata bien.

Yo diría más bien, que los ciudadanos comunes sobrevivimos en un estado de derecho.

El derecho es aquello que por antonomasia nos merecemos. También lo que lleva rumbo recto, íntegro, virtuoso, moral, decente, cabal, escrupuloso, irreprochable, probo, estricto…derecho. Y deriva de allí su nombre.

El derecho, según el diccionario, está conformado por las leyes, preceptos y reglas a las que están sometidos los seres humanos en su vida social. También es el estudio y aplicación de esos preceptos o leyes. Y viéndolo de manera práctica, su aplicación implica lo que llamamos justicia.

Surge el derecho como ser de luz, cual quintaesencia y en su trayectoria por los despachos es acorralado entre pupitres y papeles amarillentos. Inicia su proceso deformatorio cuando es violado y vejado infinidad de veces, humillado y confinado en la fría y polvorienta penumbra de gavetas olvidadas.

El derecho en nuestro país es antojadizamente curvo, oblongo, flexible. Se estira, se encoge, se moldea como masa de hojaldre, según las más caprichosas inclinaciones o intereses del que lo interpreta y de hecho lo manipula.

Existen quienes se desgastan ejerciendo el derecho, visitando despachos judiciales, leyendo y releyendo copiosos expedientes, esculcando tableros de edictos, amaneciendo en la redacción de escritos, consultando códigos, etc..Buscan inspiración en la trayectoria de supervivencia de aquellos que, agitándose en la camisa de fuerza de la pirámide de Kelsen, muestran liderazgo en la brega jurídica de un sistema por demás, moroso, corrupto, colapsado.

¡Wao, ese tipo sí que es un tigre!, parecen expresar admirados los pupilos de la carrera de leyes, al ver los logros de algunos jurisprudentes expertos muy a pesar de las limitaciones del sistema, cuando sacan cual conejo del sombrero, alguna legislación olvidada en el quehacer de derogar o subrogar o ¡qué caray!

Así justifica algún despacho legal la paliza presidencial a los envenenados con dietilenglycol.

Y es que el derecho parece haberse convertido en un fenómeno contorsionista circense que hace las delicias de los auditorios mientras se cimbrea de un lado para otro ante la admiración de las masas, que talvez en ese momento cimero, no evalúan o proyectan el resultado práctico de tales acrobacias. Transformado en un ser metamórfico que se exhibe como monstruo de feria.

Se vislumbra antes que derecho, al revés, cuando es sacado a pasear, cadena al cuello, y mira hacia otro lado en el preciso momento que el poder político se enseñorea golpeando y persiguiendo campesinos y pueblos indígenas para favorecer al capital extranjero o cuando se perfora por la espalda a un líder obrero, arrancándole de esa forma la existencia.

¡No hay derecho!-pensamos. Mientras, es llevado ante cámaras y micrófonos por portadores endiosados que dejan anonadado al auditorio con disertaciones que llenan el ambiente de alegorías decoradas con términos rimbombantes y altisonantes que el perceptor común no maneja ni tampoco entiende.

¡Oh…, cuánta sapiencia! Parecen decir quienes se dejan obnubilar por la retórica y seguramente no manejan el arsenal discursivo.

El derecho…acelerado, eficaz y ágil para poner tras las rejas al hijo de la cocinera; demorado, perezoso y timorato para ir a buscar a los de cuello blanco que validan la apertura de cuentas bancarias a un cartel de narcolavado.

Eficiente, dinámico y diligente para perseguir dirigentes, obreros, manifestantes y todo aquel que tenga el atrevimiento de cuestionar al sistema; burocrático, exánime y estratégicamente adormilado para desarrollar las experticias que develen la muerte de algún investigador aparentemente envenenado o a los verdaderos responsables de un autobús incinerado.

Acucioso, veloz y expedito para armar expedientes que criminalizan la protesta social; apático, holgazán, calmoso y benévolo cuando se encarga de sancionar a inversionistas contaminantes de aguas y devastadores de los ecosistemas.

Solícito, cumplidor y laborioso para montar las piezas de una supuesta conspiración que subvertiría el orden público y vincular en ella a algún dirigente sindical; cachazudo, imperturbable y hasta imbécil en el estudio de los procesos que tocan a encumbrados observadores del fatal vuelo de una chica desde un piso diecisiete, o de la otra que atropelló a una madre y su hijo con lujoso automóvil dándose luego a la fuga.

Y, absolutamente todo con la conveniencia de términos y plazos: primos lejanos de la mismísima táctica dilatoria y compadres del silencio administrativo.

El derecho, entidad que toca lo que encuentra en su recorrido, y así también, una vez retorcida, socava el todo de la vida, el todo del todo de una nación. Como la bola en la maquinilla cantinera de jugar béisbol, que pega en todos lados y luego se precipita en su abismo: el negro hoyo del aquí no ha pasado nada.

Palpa impúdicamente los sensores de la sociedad cuando niega la justicia social, actúa lisonjera y permisivamente cuando le da espaldarazo al abuso laboral de las cúpulas económicas. Maniata con nudo codificado la democracia cual perro a la pata de una mesa, y mientras, sobre ella se remunera el protagonismo a los partidos políticos.

Hace ensayadas reverencias ante la vocinglería de quienes se convierten en sus porristas durante cada enrevesado trayecto plagado de canonjías.

Ya convertido en algo asqueroso que no es nada, repta y deambula cual espectral figura al compás de sinfonía de espanto.

Sus enormes fauces húmedas, malolientes y viscosas se abren lenta y desmesuradamente para dejar salir, como en la saga de Alien, a otro bicho igual, aunque más pequeño.

Aquel ente gestado durante la odisea del maltrato surge cual alumbramiento de letra muerta: ¡ eh, allí la pretendida justicia!

P.S.: A aquellos que corean el estado de derecho, ¿se habrán preguntado alguna vez sobre el derecho del estado, de ese estado que conformamos todos y que debe velar por las mayorías…?

Publicado en el Colectivo Panamá Profundo el 9 de abril de 2008.


El material literario de los artículos publicados en este sitio es propiedad intelectual de la autora y sus propósitos son informativos, formativos, educativos y sin fines de lucro. Si se publicaran deberán hacerse con los mismos fines haciendo referencia a la fuente y poniendo el enlace correspondiente.


 
 
 

SER O NO SER: ¿DIOS EXISTE O NO?

por Mallela V. Pérez Palomino

De vez en cuando, se hace necesario refrescar la pluma, mientras tras bambalinas se añejan otras posibles alternativas.

Y me acomete la musa al observar el encendido debate que logra un connotado galeno articulista con sus letras cuestionadoras de la existencia o no de Dios.

Debatir, este es un éxito que pocos comunicadores pueden anotarse, pues como docente siempre induzco y refuerzo (al menos eso creo) esa noble iniciativa en los estudiantes, quienes en algunos casos no se animan.

Por supuesto, esto es propio de un selecto grupo convencido que los pupilos deben tener su punto de vista personal, que es necesario hacerlos mirar a través de un prisma mejorado a base de las opiniones de los compañeros de aula y esencialmente, que no repitan como papagayos lo que el profesor les dice que deben pensar.

En medio del fuego cruzado entre creyentes y no creyentes, sonrío para mis adentros y siento pena por aquellos que plantean una ofensiva casi irracional con ideas que podríamos llamar fundamentalistas, como si Dios necesitara que algún mortal lo defendiera. O sea que no se sienten abogados del Diablo, sino todo lo contrario: abogados de Dios (aclaro para los malpensados).

También me hacen echarme hacia atrás en mi asiento los otros que arremeten contra las creencias religiosas con un impulso fiero, casi bestial, como si atacar a Dios solucionara los problemas de la humanidad. Conozco a un soberbio sujeto al cual le repito cuanto puedo: Dios no necesita que creas en él para existir. Y confieso que mi redundancia es de mala fe.

A través de charlas con amigos y conocidos, escucho con sacrosanta paciencia (que no es mi fuerte) diversidad de posturas referentes al tema: ortodoxas, abiertas, muy filosóficas, categóricas, etc. Algunos confunden la creencia en una fuerza superior con las iglesias o religiones. Otros tienen muy clara la diferencia.

A pesar de la dictadura mediática, las pinchaduras telefónicas, los cookies espías, censores cibernéticos, seguimientos y otras hierbas, considero que aún podemos expresar nuestro parecer y es edificante. Como reza un popular adagio “dos cabezas piensan más que una”.

Creo en la existencia de un ser superior, pero esto no se constituye en atadura frente a la incesante búsqueda de la praxis. Estoy segura de la influencia que en mi educación primera tuvo la amistad de un cura jesuita, luego convertido en mentor.

Este personaje que, bajo las miradas inquisidoras de las beatas pueblerinas, termina la eucaristía y abandona la sotana como si le quemara el cuerpo. Luego, ataviado con pantalones diablo fuerte y franela se desplaza a trabajar con la comunidad. Aún recuerdo aquel italiano malhablado que en el calor del trajín no charla, sino que grita y gesticula. Con el tiempo uno se acostumbra. Estos italianos…

Nunca niega la ciencia, al contrario, su comportamiento rigurosamente científico me hace dudar de su estatura espiritual (en realidad la duda no sólo era por su curiosidad científica; sus intemperancias en idioma italiano, también resultan de valiosa apoyo a mis incertidumbres).

Pietro, un ser algo irreverente (debo admitir que bastante irreverente) para las costumbres de su propia Iglesia, se reviste de paciencia para enfrentar las mentalidades y poses de los grandes personajes que el papel de cura de pueblo le impone.

Todo lo observo desde mi óptica infantil inexperta, pero no por eso menos detallista. Observación, simple observación : uno de los mandamientos del clérigo como lección de vida.

Investigar, siempre investigar : otra máxima del sacerdote jesuita que se convierte en mi Padrenuestro. Llama la atención el hecho que sus enseñanzas discurren en tiempos en que preguntar por qué es igual a pecado mortal, tal cual la época del oscurantismo.

Para saber qué es un árbol, tienes que ver uno , otra sentencia del religioso. Y después lo que menos se espera:

-Entonces ¿cómo saber qué es Dios, si no lo veo?-.

Deja de lado momentáneamente sus menesteres, me mira y contesta:

-Nunca lo había enfocado así-.

La existencia o no de Dios, una temática intocable en mi pueblo, al menos en público.

Gabriel García Márquez expresa: “ Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe”.

René Descartes, filósofo, matemático e inventor de la geometría analítica acota: “La existencia de Dios es más cierta que todos los teoremas de la geometría”.

Recordemos por un momento la “Teoría de todas las cosas” (1) de Albert Einstein y la variable del observador que la formule en las diferentes ciencias. “Dios no juega a los dados” decía el científico y nos preguntamos, ¿realmente todo es predecible? ¿Desvariaba acaso?

En otro enfoque, el gran escritor, ensayista y filósofo libanés Gibram Khalil Gibram, cuenta que un día un perro observa en una esquina un tumulto de gatos reunidos en torno de un gato enorme, que predicaba:

- Orad, compañeros, orad, que si oráis con fe, del cielo caerá lluvia de ratones-.

El perro sigue displicente su camino murmurando:

- ¡Qué novedad! Todos sabemos que si oramos, del cielo lo que caerá serán huesos-.

Cuestión de fe, apreciados lectores.

Y siguiendo con la esencia de la polémica, narro una anécdota personal.

En medio de rica conversa que sostengo con un gran amigo, despierto a la realidad de su ateísmo.

Extraña e incómoda por no captar antes ese detalle en alguien tan importante durante más de veinte años: una persona que, con todos reitera sus generosas acciones y que luce esa actitud relajada de quien no abriga esperanza alguna de agradecimiento o retribución.

Considerado por todos como un tipazo, incluyéndome, se hace inevitable que me asalte la pensadera y a la postre, como colofón, creo fehacientemente que sus buenos sentimientos son culpables de nublar mi perspectiva de él.

No exhibe su etiqueta de ateo y se la pasa practicando la filantropía. Eso me dice que, más que el temor al supuesto castigo por malas acciones que envíe un ser superior, su esencia es pura y rompe así las estructuras convencionales del pensamiento.

En una ocasión, nuestra charla profunda salpicada de buen humor, deriva a un punto en el cual él confiesa algo insólito y dice, al observarme incrédula:

-Créeme, te lo digo con propiedad-.

Haciendo aspavientos le pido que jure la veracidad de la aseveración, cuando en segundos mi memoria se tropieza con la remembranza de su naturaleza.

Me adelanto:

-¡Verdad que eres ateo!-.

Y contesta con aquella mezcla suya de flemática solemnidad y desfachatez:

-¡Sí lo soy, gracias a Dios!-.

¿Ironía? ¿Sarcasmo? ¿Verdad?

La profundidad de aquella reflexión aún hoy es objeto de mi meditación.

Quizás hace rato ha llegado el momento de no hacer tanta alharaca teorizando sobre la existencia o no de Dios. Talvez simplemente las obras, las acciones concretas tienen que demostrar la solidaridad con los más desprotegidos y expoliados.

Es posible que las energías y recursos malgastados en rituales encíclicos y boatos litúrgicos sea mejor canalizarlos hacia los planes de ayuda a los más necesitados, a los ya hartos de pronunciamientos y vacíos de cumplimientos; en lugar de convocar la caridad de otros que no tienen las riquezas apostólicas ni tampoco el poder.

Acaso la materialización de esta disciplina tiene la inspiración en la eterna presencia de un hombre de carne y hueso llamado Jesús que no es parte de ningún colegio cardenalicio ni se regodea en los privilegios del abolengo eclesial.

“Por sus actos los conoceréis”.

Y usted, amable lector, ¿cree o no cree?

El material literario de los artículos publicados en este sitio es propiedad intelectual de la autora y sus propósitos son informativos, formativos, educativos y sin fines de lucro. Si se publicaran deberán hacerse con los mismos fines haciendo referencia a la fuente y poniendo el enlace correspondiente.



(1) http://es.wikiquote.org/wiki/Albert_Einstein ; http://www.google.com/search?q=cache:CjErvL_hwOgJ:halweb.uc3m.es/esp/Personal/personas/dcasado/

esp/esp_files/biograEinstein.pdf+albert+einstein+teoria+de+todas+las+

cosas&hl=es&ct=clnk&cd=20

Publicado en el Colectivo Kaos en la Red el 9 de diciembre de 2007.
 
 
 

ESTADO CRÍTICO

ESTADO CRÍTICO

Mallela V. Pérez Palomino

Es historia de gran parte de la América democrática,que los pueblos elijan a sus gobernantes, de una dualidad de opciones. La llamada alternabilidad del poder se caracteriza por ser un proceso en el cual se involucran dos grupos de políticos que, en un período están en el gobierno y en el otro, en la oposición.

Los políticos se aprovechan de este sistema, poniendo de relieve el desgaste que sufre aquella subclase que ostenta el poder; criticando las medidas adoptadas o dejadas de adoptar. Así, consolidan las probabilidades de llevarse el triunfo en las urnas en el siguiente torneo electoral. En la jerga política esto se llama capitalizar el descontento .

Sin el ánimo de parecer socióloga o sicóloga, ahora que pareciera ser la época en que sólo opinan los técnicos; podría detallar que el perfil del ciudadano común de nuestro país, en lo referente a cultura política (electoral) es o puede ser, cualquiera de los siguientes:

  1. Pertenece a un partido político porque es tradición familiar ser parte de un colectivo,
  2. Pertenece a un partido político, porque alguien le dijo que era la forma de ser nombrado en el gobierno,
  3. No pertenece a ningún partido político, porque no creen en éstos,
  4. No pertenece a ningún partido político, porque según sus propias palabras es apolítico.

Estas mismas clasificaciones a la hora de votar, ostentan indistintamente, las conductas abajo descritas:

  1. Siguen la línea del partido (disciplina ante todo),
  2. Le da el voto al que le prometió el puesto para él o el hijo o la esposa, etc.(o tomarlo en cuenta en los negocios ),
  3. Le da el voto a fulano, a pesar de ser corrupto, porque por lo menos sí ha hecho algo por la comunidad,
  4. Vota por el primero que se adelantó a solicitarle el voto y se comprometió con él porque lo conoce hace tiempo,
  5. Vota por el que a última hora le parece, aunque aceptó todo lo que le obsequiaron los demás candidatos (transporte al centro de votación incluido),
  6. Vota por el que hace un buen planteamiento para mejorar la cosa (lástima que esta sea la elección de la minoría),
  7. No vota.

Mucho más estratégicas en su actuar, las clases adineradas, aprovechan este rejuego de quítate tú pa’ poneme yo, para colocar a parte de su familia en un lado y también en el otro, de tal suerte que no se vean afectados sus intereses, gobierne quien gobierne. Sinceramente, a esto no sé cómo se le llama.

Así, la democracia se constituye en una apariencia de libre expresión del pensamiento y una fiesta electoral, en la cual se ve la forma, pero no el fondo del asunto. La política, que no es otra cosa que administrar el estado, (no política partidista), soslaya su desempeño, ya que se tiene que fundamentar en planes estratégicos de estado, un estado que tiene que responder al pago real de la deuda social; y no es ningún secreto que no lo hace. Ahora, esto no significa que no lo intente, pero hay intentos y hay intentos.

Las propiedades de consulta popular, transparencia, rendición de cuentas y democracia participativa no es la propugna de nuestros procesos administrativos, legislativos y judiciales, puesto que, una vez los elegidos toman posesión de sus cargos, se niegan a escuchar críticas y recomendaciones, con el argumento que fueron escogidos por el voto popular para manejar el país: el famoso cheque en blanco .

Los planes de gobierno son cuadernillos que, durante la época electoral, se insertan dentro de los periódicos para crear la percepción de que se tienen intenciones de trabajar, pero que adolecen de un fundamento jurídico para compararlos con la realidad, una vez transcurre el tiempo gobernante. Está demás decir (pero lo digo) que dichos pasquines tampoco permiten respaldar un reclamo popular demandando a los autores de las letras muertas .

Grandes sumas de dinero son invertidas en la propaganda político-partidista, y los medios disfrutan a su manera de la fiesta electoral. Y el gran ausente en esta plusvalía es precisamente el grueso de ese estado, ya que, posteriormente, por estos gastos se pasará la factura y la pagarán los fondos públicos.

En medio de la decadencia del sistema democrático, crece el surgimiento de las llamadas terceras fuerzas, que refrescan el panorama anacrónico de la escogencia de dirigentes de los estados.

Ejemplos tristes del tercerismo, como el caso de Fujimori en Perú, llevan a pensar que es talvez, la ideología la que pudiera detentar la solución de los problemas sociales para nuestras naciones, mas no los individuos. No es ningún secreto que las ideas por sí solas no se concretan y los espíritus no pueden gobernar.

Cuba, que desde 1959, fecha en que triunfó la revolución en esa latitud, ha mantenido un gobierno totalitario en donde Fidel Castro ha sido el eje de poder (hasta el traspaso a su hermano Raúl, por motivos de salud) y las convocatorias a elecciones no pasaron de ser una faena más del unipartidismo. No obstante, los aspectos que tienen que ver con la problemática social, son parte importante en la agenda gubernamental y hay que decirlo; porque es bueno poder decirlo.

Ante la disolución de la Unión Soviética con el fenómeno de la perestroika y los efectos que, en la economía cubana dejan las políticas de los Estados Unidos de Norteamérica pro bloqueo, el gobierno de Cuba se abre a la inversión en la actividad turística, lo que en inicio, fuera una tímida apertura o experimento. De esta forma se introduce una cuña de capitalismo dentro del sistema cubano. De esta operación cuña podríamos dar varios ejemplos, pero nos faltaría espacio.

Por otra parte, vemos el caso del gobierno de Brasil (Lula Da Silva), hoy reelecto, cuyo partido surgió de las organizaciones sindicales y llegó al poder; variando de esta forma el esquema político tradicional.

No obstante, el gobierno brasileño se ha visto en la necesidad de hacer ajustes sobre la marcha, en su plan económico, de cara a sobrevivir con los parámetros del mundo globalizado y esto incluye los planes de regionalización.

No en vano un gran amigo describe a la globalización como “el ensanchamiento y la profundización de la brecha entre ricos y pobres”. Todo esto a pesar de que es acérrimo capitalista; pero el escenario global lo encuentra como propietario de una pequeña empresa. Definitivamente que “la vida te da sorpresas”.

Volviendo al tema, citemos también a Chile, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Paraguay y Uruguay. Llámese socialismo, bolivarianismo o cualquiera otro sustantivo, las nuevas corrientes esperanzadoras que toman los pueblos al momento de emitir su voto, obedece a ese desencanto que sufren los electores cuando, período tras período electoral, la clase gobernante pasa a servir a los intereses creados sin poner coto a los actos de corrupción y sacando a relucir olímpicamente la agenda oculta.

La estrategia que recurriera Napoleón Bonaparte con sus tropas, es materia de estudio por parte de quienes se interesan en las ciencias administrativas. A través de esta metodología él o sus rangos designados, explican con pelos y señas a los soldados lo planificado y así, cada uno toma conocimiento de la importancia del papel que desempeñarían dentro del contexto. Además, pueden exponer sus inquietudes o interrogantes sobre el particular.

Con esta política, el corso triunfador de innumerables batallas, hace de su país un imperio. Luego, en su papel de gobernante, su fortaleza inicia la caída libre al coronarse emperador y alejarse de la administración, encerrándose en compañía de su emperatriz en una torre de marfil, desde donde no admitiría disentimientos.

Así lo veo yo, que no soy técnica, sólo ciudadana.

Publicado en el Colectivo Panamá Profundo el 22 de febrero de 2007. Este escrito ha sido actualizado.

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