TEMÁTICA PRITTY

ARTÍCULOS QUE ILUSTRAN TEMAS DE ACTUALIDAD

Febrero, 2009

 

NOCHE DE VERANO (Cuento)

Por Mallela V. Pérez Palomino

El millonario excéntrico y solitario estaba sentado en el parque, y observaba displicente a la mujer que pasaba enfundada en su disfraz llamativo con dos alas enormes.

Su actitud de hombre de mundo, conocedor de casi todos los rincones y costumbres del globo terráqueo, daba a entender que muy pocas cosas lo lograban asombrar.

Miró con sorna a la mujer y se preguntó qué tan vacío o loco puede estar alguien, para salir en la noche a pasearse disfrazado.

Por lo menos, a él la soledad no le había dado por eso. Últimamente andaba cabreado todo el día. Intuía que las personas le trataban bien por conveniencia y hasta le decían siempre lo que sabían que él quería escuchar.

En el pasado, el abuelo solía confesarle que aquello era parte de lo que uno debe soportar.

-Existen personas que han nacido para ser lambones, hijo, y a veces hay que quitarse el sombrero ante lo bien que lo hacen-sentenciaba el anciano.

Carlos sólo veía sinceridad en la mirada de Maribel, su secretaria. A pesar de tener una actitud fría y profesional en su trato diario y su desempeño, siempre supo que podía confiar en ella y que sin caer en halagos, era la única persona en la oficina que realmente lo apreciaba. Mujer de temple, muy atractiva aún y muy digna, era el punto de equilibrio de la empresa.

Su secretaria tenía ya casi veinte años de serlo y no recordaba haberle visto jamás un mal gesto, aún en los días en que él se paraba con el pie izquierdo y jodía parejo, como sorprendió un día a la recepcionista refiriéndose a él.

Personalmente, disfrutaba más de la paz de encontrarse solo, sin presiones de ningún tipo, liberando su pensamiento y observando la naturaleza, en la quietud de la noche. Porque qué locura meterse hoy día en una discoteca!

Asumió que la mujer se había retocado con alguna de esas pinturas modernas que te hacen brillar en la oscuridad.

Regresó de Colombia con el propósito en mente de hacer todo lo que no había hecho con antelación. Cuando se sentó agobiado por el peso del balance mental, vio qué poco le había importado durante su agitada vida, la parte espiritual. Siempre pensó que habían cosas más importantes que hacer, como por ejemplo, sacar adelante la empresa.

Ya el patrimonio familiar les permitiría a todos cerrar el negocio y vivir de los plazos fijos e inversiones, pero Carlos no tenía corazón para dejar sin trabajo a aquel montón de gente que eran los más importantes en la formación de la fortuna de su familia.

Su padre antes de morir, lo citó en su lecho de desahuciado, para pedirle que protegiera a aquellas familias, que les pagara lo justo, les diera condiciones de trabajo dignas y siempre mantuviera abierta la comunicación.

Además, le encargó un fondo en el cual desde siempre la gerencia, depositó mensualmente una pequeña suma de dinero, que después de cuarenta años y con todos los intereses, permitiría que se jubilaran la gran mayoría con un salario cónsono con el costo de la vida.

La extraña disfrazada estaba aproximadamente a trescientos metros, agarrada del barandal, mientras su mirada parecía perderse sobre las pequeñas olas que llegaban a la orilla.

La variedad de tomas de hierbas y raíces que tuvo que ingerir, si bien no le hicieron bien, tampoco le hicieron mal. Sin embargo, no cambiaron el diagnóstico que le dieron los galenos en Houston.

Una vez su madre le comentó que era de familia aquel mal que se desarrollaba en la garganta, y, que siempre los varones de la descendencia habían colaborado con su aparición, consumiendo tabaco. En aquella ocasión pensó, que de algo se tiene uno que morir.

Se preguntaba si su hijo adolescente sentía la misma atracción, que antaño él sentía por fumar a escondidas.

Ahora que estaba divorciado, no parecía ser su problema, pero igualmente le preocupaba. La madre no le prestaba mucha atención al chico desde muy niño. Realmente, no le prestaba atención a nada que no fuera la vida glamorosa.

Así se conocieron, rodeados de gente falsa que sólo hablaba pendejadas, y ellos a su vez, los emulaban para estar en la onda. Recordó que a esto le llaman codearse en sociedad.

La mujer comenzó a agitar las alas con fuerza, y Carlos pensó que se le iban a descuadernar. Hizo un alto en sus pensamientos, para observar cuidadosamente la escena.

Desapareció su actitud displicente con relación a la extraña, cuando los pies de ésta despegaron del piso y la mirada de Carlos tomó un brillo de incredulidad, cuando aquélla se elevó en el aire.

Los medicamentos que estaba consumiendo eran muy fuertes y a veces, le producían efectos extraños. Pensó que, de repente, también le estaban provocando alucinaciones.

En la tarde, cuando se sentó con su abogado, a ordenar todo lo dispuesto en los trámites de sucesión, sintió mareos y náuseas. En los momentos en que estaba a solas, evitaba esos síntomas fumando marihuana, y así su nostalgia se transportaba a Woodstock, so pretexto del cáncer.

Se había ya cansado de luchar, yendo de un médico a otro. Engañose un tiempo, asistiendo puntualmente al gimnasio, pero llegó un momento en que no tenía fuerzas ni para incorporarse de su lecho; mucho menos iba a poder seguir levantando pesas.

La extraña se fue volando sobre el mar, hasta que desapareció como un puntillo en el cielo de la noche estival.

Carlos se había sentado en el borde del banco asumiendo una actitud de presto, con los párpados casi pegados, como quien afina la mirada. Estuvo rato así, hasta que se convenció de que no había visto lo que había visto.

Se relajó y volvió a recostar la espalda en el respaldo del banco, mientras sentía que le acometían los dolores. Sus noches era negras de un tiempo acá. Y se preguntaba a menudo si valdría la pena que amaneciera de nuevo, especialmente cuando lo invadía aquella desazón que le desarmaba la compostura y lo hacía sentir la más débil de todas las criaturas.

El aleteo lo hizo reaccionar, y se dejó llevar cuando dos fuertes brazos lo levantaron cual si fuese una pluma, haciéndole sentir una paz que jamás había experimentado. Una sensación entre gozo, euforia y seguridad. Mientras entablaba conversación subliminal con la extraña, aprovechó para mirar el paisaje desde aquella perspectiva, porque algo le decía que no lo volvería a ver.

FIN

El material literario de los artículos publicados en este sitio es propiedad intelectual de la autora y sus propósitos son informativos, formativos, educativos y sin fines de lucro. Si se publicaran deberán hacerse con los mismos fines haciendo referencia a la fuente y poniendo el enlace correspondiente. (N. de la A.).

 
 
 

ASILO CARDÍACO (Poema)

Por Mallela V. Pérez Palomino

ASILO CARDIACO

Quisiera instalarme en un rinconcito de tu espacio ventricular;

En ese cómodo y tibio recodo,

Y desde allí, calladamente, observarte todo el día

Cuando vas de un lado a otro, flotando yo en tu brega.

Desearía apostarme en tu vida

En el medio de la sala de tu existencia

Y luego transgredir las alcobas de tus sueños.

Crear mancuernas de mi realidad

Y tus horas vivenciales.

Hacer lazos de seda color índigo:

Lazos de tus afanes y esperanzas

Y suavemente, tirando de sus puntas,

Desatarlos con un beso y una caricia.

Recrear tu microcosmos diario

Con cantos de pajarillos

rumor de viento en los árboles.

Respirando olor a flores silvestres,

Aroma a hierba cortada

Y vapor de tierra mojada.

Deleite musical oyendo a Favio

Entre sorbo y sorbo de café,

Con pozuelo de loza,

blancura de lino en la mesa.

Como postre, tu mirada transparente en mi pupila

Y mis ojos devorando tus labios.

RECORDANDO

Amo el amor

el amor-hecatombe;

el amor como sucedió

hace diez años

cuando éramos dos seres desnudos

y tratados como bestias;

cuando redujeron a tres

las cuatro estaciones.

Tú eras entonces,

como un alto surtidor

que el viento arqueaba,

como un pino doblado

en la piel del mundo.

Tú eres la mujer amada

en la llama inútil

de mi aliento…

mi Mallela de entonces,

mi “mierdera” de siempre:

la del mirar quemante,

mi poema desbocado

como un caballo

en un abismo de agua.

Xavier

ESE DEMONIO LLAMADO AMOR

Por Mallela V. Pérez Palomino

El amor es algo pasado de moda: esta es la premisa planteada por algunos en nuestra época, cuya característica es el materialismo, tiempo aciago en que la globalización derriba fronteras y defenestra principios.

Según el diccionario, el amor es afecto por el cual el ánimo busca el bien verdadero o imaginado y apetece gozarlo. Por otro lado, lo define como el sentimiento que atrae una persona hacia otra.

Existe el amor materno, el amor paterno, el amor fraterno, el amor a la patria, a Dios, el amor filial, el amor propio, el amor al arte, el amor pasional, el romántico. Dentro de este último podemos encontrar el amor platónico, el amor prohibido, el amor obsesivo.

Para Luis, galeno de profesión, el amor romántico es un padecimiento que se apodera de la mente y el cuerpo del enamorado, llevándolo al cielo o al infierno, según la respuesta del destinatario de ese sentimiento.

Puede pasar las noches en vela, obviar la alimentación, tener suspiros inexplicables, sonreírse en solitario, mariposeo en el estómago, deseo obsesivo de ver o escuchar al ser amado. Esto aunado a las taquicardias y a los deseos de experimentar caricias.

Según Ana María, sicóloga en ejercicio, el amor o enamoramiento es propio de las edades de pre-adolescencia y adolescencia, cuando todo se percibe de color de rosa. ¿Quién no recuerda su primer amor? Pero al mismo tiempo, el amor no conoce edad, raza, nacionalidad, religión o credo político. Trasciende fronteras y límites.

-¿Qué es para usted el amor?-.

Gente común responde que es algo inherente a todo ser humano y alcanza a los animales, porque también se ama a las mascotas.

Amado, dedicado a la vida religiosa, piensa que el amor más grande es el que se puede sentir por la humanidad, como por ejemplo el demostrado por Jesucristo o la Madre Teresa de Calcuta. Y agrega que el amor materno es algo muy arraigado, porque está por encima del bien y del mal: la madre ama a sus hijos, sean buenos o sean malos.

El amor ha acaparado la atención de escritores, poetas, cantautores, directores de teatro y cine. William Shakespeare dio vida a la historia de Romeo y Julieta, donde el odio entre familias mutila la relación entre dos jóvenes enamorados.

En la novela Anna Karenina, la protagonista abandona su bien habido matrimonio y se fuga con su amante, para luego ser abandonada por el mismo y escaparse desesperada por la puerta del suicidio.

García Márquez, por su lado nos presenta el “Amor en los Tiempos del Cólera”, donde Fermina Daza, viuda de su primer matrimonio, ya en edad madura, encuentra el amor de alguien que estuvo enamorado de ella toda la vida sin albergar esperanza de ser correspondido.

Javier, un estudioso de filosofía, nos dice que el amor es lo más ilógico que existe, pues amas a quien no te ama, y te ama alguien que no amas. El amor no conoce de razonamientos, al igual que la fe y el arte: se siente y punto.

Y nos dice un Ricardo, un franco entrevistado:

-¿Quién no se ha pegado una borrachera por penas de amor?-.

Al respecto Lucía nos comenta:

-Muchos buscan un hechizo para solucionar sus problemas de amor-.

Pero ciertamente existe el amor tranquilo y reposado de los esposos, luego de años de vida en común, el amor imposible, como el que siente un hombre por la esposa de su mejor amigo. No es descabellado amar a dos personas al mismo tiempo, como sucedió con Guenevere, quien amó por igual al Rey Arturo y a Lancelot.

Hay quien le dado por llamar a la relación íntima, hacer el amor. Pero también existen los que hacen el amor por amor al arte y esto, en la mayoría de los casos, no tiene nada que ver con el noble sentimiento.

El amor ha despertado en los seres humanos las mejores y las peores reacciones: ha enaltecido y ha envilecido.

El Taj Majal es un monumento que recuerda el amor de un hombre por su difunta esposa e, increíblemente, Otelo acabó con la vida de quien más amaba.

Como dice el dicho, hay amores que matan, no obstante hay amores que vuelven a la vida, como el amor por los nietos, ya que reverdecen ese objetivo de seguir viviendo, en aras del amor.

SAN VALENTÍN: ¿VERDAD O MITO?

La Iglesia Católica insiste que no existe ningún santo con las particularidades que la gente le da a San Valentín, pero sí existe en el Santoral un santo con ese nombre.

Según lo investigado, hay diversas hipótesis relacionadas a la celebración de esta fiesta que ahora, no sólo involucra a los enamorados, sino que (no sabemos si fue por influencia mercantil), hace algunos años nos habla de la amistad.

Eros o Cupido (mitología greco-romana), era la creencia de un Dios que se dedicaba a flechar a las personas para crear el milagro del amor.

De esta forma, se hizo la costumbre de ofrendarle regalos con el propósito de poder ir hacia esa alma gemela que muchos anhelan encontrar. Cristianizando esta creencia pagana, le dio el nombre de San Valentín.

A finales del siglo III, en el Imperio Romano, la política a nivel del estado era que los soldados deberían ser solteros, para que su rendimiento y consagración fuera total para servir a Roma.

Se dice que en ese entonces, existió un cura cristiano llamado Valentín que, en una capilla en la ciudad de Terni, se dio a la tarea de casar a los enamorados a escondidas de los ojos de Roma.

Claudio II Emperador, desea conocer a quien ha sido reconocido por todo el pueblo como el auspiciador de la consolidación del amor de miles de parejas de enamorados, y mediante Asterius, hace que llegue a su presencia. Realmente jamás el emperador tenía intenciones de perdonar al sacerdote, pues de su propio puño y letra había abolido el matrimonio entre para los soldados y Valentín tuvo la osadía de tratar de convertir al cristianismo al emperador.

Asterius hace mofa de las creencias cristianas y le hace un reto al sacerdote sobre su Dios pidiéndole que una de sus hijas, ciega de nacimiento, pueda ver. Al obrarse el milagro, Asterius y toda su familia se convierten al cristianismo, pero las presiones popular y política logran que se procese al sacerdote, el cual es liquidado el 24 de febrero.

Durante su encierro se enamoró de la hija del carcelero (a la cual devolvió la vista), y le escribía poemas y cartas que firmaba como de tu Valentín . Es por ello, que los enamorados firman de esa manera sus misivas de felicitación de esa fecha.

Por otro lado, se habla de una costumbre ancestral propia de los romanos que tenía cerca de 800 años, mediante un rito de iniciación, metiendo los nombres de diversas muchachas para un sorteo, el cual daba una compañera de diversión a un joven romano. Todo esto en honor a Lupercus, Dios de la fertilidad, fiesta celebrada el 15 de febrero.

En Inglaterra, también se celebra una fiesta a la cual asistían hombres y mujeres para conseguir parejas, llamada la fiesta de los valentinus y formalizaban sus uniones el 14 de febrero.

Se dice que la Iglesia Católica quiso detener estas celebraciones paganas, utilizando al sacerdote martirizado y estableció a San Valentín, al cual se le ve actualmente como Patrón de los Enamorados.

El material literario de los artículos publicados en este sitio es propiedad intelectual de la autora y sus propósitos son informativos, formativos, educativos y sin fines de lucro. Si se publicaran deberán hacerse con los mismos fines haciendo referencia a la fuente y poniendo el enlace correspondiente. (N. de la A.).

 
 
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